Parto Natural: reinventando la rueda

La gestación y el parto de un niño es un tema del que muchos hombres no tenemos ni idea… Bueno sí, tenemos conocimientos muy básicos que hemos oído por ahí…como que el embarazo dura 9 meses, que muchas mujeres tienen antojos, o que se les hinchan los tobillos… pero poco más. Al menos yo era un completo ignorante. Todo cambió, obviamente, cuando me dijero que “estabamos” embarazados.

Fue un amigo el que me introdujo al fascinante mundo de dar a luz de forma natural. ¿Es que se puede dar a luz de forma antinatural? Pues sí, se puede. El tema da para mucho pero en este artículo sólo vamos a tocar una de las claves del asunto. El siguiente diálogo lo tuve personalmente con la ginecóloga que iba a atender nuestro parto:

 

Mi persona: he oído que hay muchas posiciones diferentes que son recomendables para dar a luz. ¿Es eso verdad? (yo ya sabía la respuesta pero quería ver si el médico me iba a sorprender con algo nuevo que no conocía…)

Ginecóloga: pues sí, es verdad…

Yo mismo: entonces, ¿por qué se tiene a las mujeres dando a luz acostadas de espaldas sobre una cama cuando se sabe que no es la posición mas idónea?

Ginecóloga: bueno, sí…es que…es la posición más cómoda para el doctor y las enfermeras.

 

La verdad, no podía creer lo que acababa de escuchar. Cuando formulé la pregunta tenía la esperanza de que el médico supiese más que yo al respecto y me diese una lección de anatomía, explicándome porque dar a luz acostada en una cama es en realidad la forma más segura y fácil para la madre y el bebé. Pero no lo hizo. Nunca volvimos a aquella consulta. Unos siete meses más tarde, y tras mucho estudiar el tema, nuestro hijo nació a este mundo de forma natural con la asistencia de una matrona y en la posición que su madre decidió (instintivamente) era la idónea. Por los motivos que explicaremos a continuación, la mayoría de mujeres que tienen la posibilidad, elegirían cualquier posición para dar a luz antes que estar acostadas sobre sus espaldas en una cama prácticamente horizontal.

Las mujeres de culturas tradicionales dan a luz a sus bebés de pies, en cuclillas u otras posiciones que permiten una abertura mayor de la pelvis y aumentan el flujo sanguíneo para facilitar la salida del bebé. Estar acostada sobre la espalda es la peor de todas las posiciones posibles, y uno de los factores más importantes que llevan a complicaciones en el parto, muchos de las cuales acaban innecesariamente en cesárea.

A continuación algunos extractos interesantes de publicaciones y estudios sobre el tema:

“Cuando una madre se acuesta sobre su espalda para dar a luz, el dolor se vuelve insoportable porque la cabeza del bebé empuja con fuerza contra el hueso sacro durante las contracciones; acostarse boca arriba no sólo ralentiza la dilatación del cuello uterino, sino que también puede impedir que la cabeza del bebé rote para posicionarse boca abajo. Esto puede causar que el bebe se coloque en posición posterior, lo que en muchos casos lleva a los doctores a intentar paliar la situación mediante el uso de oxitocina, la epidural, fórceps o una cesárea. Hay que evitar la posición ginecológica (o litotomia). Esta posición antinatural es ventajosa sólo para el médico y los que atienden el parto ….”.1

“De acuerdo a los ensayos clínicos controlados realizados por Enkin, Keirse, y Chalmers, el acostarse sobre la espalda durante el parto está asociado con una reducción del flujo sanguíneo en el útero, dando lugar como consecuencia a contracciones más frecuentes y menos eficaces. Cuando se está acostado sobre el lado o de pie el flujo sanguíneo y la eficiencia de las contracciones mejora. Además, las mujeres que están en posición vertical o acostadas sobre su lado tienen partos más cortos y utilizan menos analgésicos, anestesia epidural, y estimulación con oxitocina que las que están en posición supina”.2

“Se estableció en 1976 que un aumento de la presión de 30 a 40 mm Hg es ejercida sobre el cuello del útero por la cabeza del feto como consecuencia de los efectos de la gravedad, es decir, de pie en lugar de acostado. Esto significa que, aunque la frecuencia de las contracciones sea la misma, la eficacia de las mismas es mucho mayor, y por tanto la eficiencia y velocidad de la dilatación del cuello del útero se mejora …. a fin de demostrar la superioridad de la posición vertical en la práctica, el estudio de 1976 alternó cada media hora la postura de las voluntarias desde la posicion dorsal a la posición de pie. Se observó una abrupta caída en la intensidad de las contracciones cuando las mujeres se acostaban y también que la eficacia de las contracciones en la dilatación del cuello del útero se duplicaba cuando se ponían de pie. Las parturientas encontraban que el estar de pie cada media hora les resultaba menos incómodo o doloroso, a menudo era difícil convencerlas de que volvieran a acostarte “.3

No hay estudios científicos que demuestren los beneficios fisiológicos de dar a luz en una cama estando boca arriba, pero sí de lo contrario, como ya hemos visto. Biológicamente, no hemos sido diseñados para parir en horizontal y boca arriba. Aunque se pueda hacer, no es la forma más adecuada. Desafortunadamente, el nacimiento de un bebé se ha convertido en un acontecimiento médico y no en algo natural en lo cual se debería intervenir lo mínimo y siempre que fuese extrictamente necesario. Con el afán de querer controlar y prevenir problemas, y que los médicos a su vez estén cómodos para desarrollar su trabajo, se lo estamos poniendo más difícil de lo aconsejable a los principales actores de la función: la madre y el bebé. El Dr. Carlos Burgo lo explica así:

“La inmensa mayoría de los obstetras insisten hoy en día en la imposición de la litotomía como posición excluyente de la madre para parir… porque la mujer acostada con sus piernas colgadas está en la posición ideal que favorece, para quien la atiende, resolver cualquier complicación, efectuar (por rutina) intervenciones obstétricas (monitoreo fetal continuo) y conservar pautas de esterilidad…La biología no ha previsto que la mujer durante su trabajo de parto permanezca acostada…Son históricos los trabajos surgidos de muchas investigaciones que establecen inequívocamente que la posición acostada es la peor posición que pueda concebirse para el trabajo de parto. Entre los problemas enumerados desde el punto de vista fisiológico se destacan la reducción de la circulación y oxigenación del bebé, la alteración de la actividad del útero, la dificultad para empujar, la modificación de la salida de la pelvis, compresiones nerviosas sobre las piernas, alteraciones en la necesaria distensión del perineo para evitar la episiotomía.”

Lo gracioso (o triste) de todo esto, es que en muchas ocasiones he escuchado de padres lo siguiente: “el parto se complicó y menos mal que los médicos lo solucionaron con una cesaria…”. Lo que no se imaginan los padres es que la posición horizontal, impuesta por la mayoría de instituciones médicas, es uno de los factores que más dificultan el parto y que en muchas ocasiones lleva a desenlaces indeseados. Actualmente, el porcentaje de partos por cesaria es aproximadamente del 30%. Eso quiere decir que, o bien el cuerpo humano sólo es capaz de dar a luz satisfactoriamente alrededor del 70% de los bebés (¿tantos años de evolución para esto? No me lo creo) o no estamos dando un apoyo médico y psicológico (sí, he dicho psicológico) adecuado para facilitar al cuerpo el realizar una de sus funciones primarias: traer niños sanos a este mundo.

En resumen, es hora de que las mujeres retomen el poder y control que se merecen para dar a luz en las mejores condiciones. Hay que buscar un médico (cada vez hay más) que entienda que para tener un parto natural exitoso lo prioritario es facilitar desde el punto de vista fisiológico la labor de la madre y el bebé. Ya están estudiadas las posiciones más idóneas, y de todas ellas la peor es estar acostada sobre la espalda, aunque le resulte más cómodo al médico para realizar sus tareas. Si esto se respeta, y además se fomenta un clima de tranquilidad y seguridad (no de estrés y de emergencia) el bebé encontrará su camino hacia el nuevo mundo de forma natural… Hakuna Matata!

 

 

1“Birthing from Within” pág 143-145. Pam Inglaterra y Horowitz Rob

2 McKay and Roberts 1989:23

3Sally Inch, Birthrights, 31; see Schwarcz, R., A.G. Diaz, R. Fescina, and R. Caldeyro-Barcia, Latin American Collaborative Study on Maternal Posture in Labor (1977); reported in Birth and the Family Journal 6(1)1979.

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